Lunes 21/11/2011 por M.A
Un taller denunciado por estafar a la aseguradora. Lo que ha sucedido en un taller de Santa Coloma y que ha salido a la luz pública por su fraude a las aseguradores no es más que la punta del iceberg. Desde que existen los seguros a todo riesgo, y aún más los seguros con pequeñas franquicias se ha detectado por parte de las aseguradoras unos numerosos partes de accidente de daños intencionados por los propios dueños para dejar como nuevos sus vehículos una vez reparados. La picaresca está al orden del día, pero también la vigilancia de los seguros que cada vez se han vuelto más estrictos con la lucha contra el fraude.
Lo que ha sucedido en Santa Coloma está más bien relacionado con una venganza de un antiguo empleado de un taller multimarca donde se realizaban practicas fraudulentas. En este taller se invitaba a los propietarios de vehículos con seguros a todo riesgo de realizar más daños a los vehículos para engordar las facturas sin que esto tuviera repercusión sobre la reparación final del vehículo.
Uno de los empleados de dicho taller fue despedido y como venganza envío a la aseguradora unos vídeos muy reveladores sobre las practicas que se realizaban a puerta cerrada del taller. La forma de operar era tan simple como una vez que el taller estuviera cerrado se utilizaban columnas o incluso parte de las infraestructuras del taller para dañar los vehículos en cualquiera de sus partes, ya fuera carrocería e incluso llegando a la mecánica a base de roces y golpes intencionados para aumentar el valor de las reparaciones.
Tanto el dueño del taller como su hija eran los encargados de mediar con las aseguradoras por lo que tenían cierta facilidad para poder eludir al sistema. Han sido detenidos y ahora se está a la espera ya que los dueños de los vehículos también podrían ser imputados por un delito de estafa al estar implicados directamente en el fraude del taller al estar de acuerdo en las practicas delictivas.
En los tiempos que corren parece que este tipo de practicas podrían ser más habituales de lo que nos pudiéramos imaginar, pero en caso de que algún taller nos propusiera este tipo de fraudes lo mejor es no aceptar bajo ningún concepto.